lunes, 21 de enero de 2008

DIVORCIO Y CUSTODIA DE MASCOTAS

Cuando comienza un proceso de separación, cualquier detalle, por mínimo que sea, cobra una especial relevancia. Son muy frecuentes las peleas por el auto, los muebles, los electrodomésticos, entre otros. Pero ¿qué ocurre con las mascotas?

Son miles los hogares que disfrutan de la alegría y compañía de una mascota, sin importar si han sido compradas o adoptadas en algún albergue. Una vez que decidimos compartir nuestra vida con un animal de compañía, éste se convierte en uno más de la familia, por lo que todos los problemas que ocurran dentro del hogar, como por ejemplo una ruptura familiar, le afectarán casi tanto como a nosotros mismos.

Los animales, a menudo, son tratados como niños dentro de la familia, y nadie está dispuesto a perder a uno de sus niños. Así que si el animal es realmente un miembro más de la familia desearán pelear por su custodia.

Es muy común que ambas partes quieran quedarse con el perro, el gato, el ave, los peces o la tortuga. No obstante, para evitar que los animales también se conviertan en razón de disputa, los expertos recomiendan hablar del tema apenas comienza el proceso de divorcio y tratar de llegar a un consenso por el bien de los animales.

Normalmente, los cónyuges pactan de mutuo acuerdo quién se va a quedar con la mascota, pero otras veces se produce una feroz lucha por obtener la custodia legal de ese fiel amigo que ayudará a su amo a superar el difícil momento por el que está pasando, pero lamentablemente para la Justicia, los animales de compañía son sólo una posesión más para la repartición de bienes.

Condición legal

Las mascotas suelen desatar conflictos en muchos procesos de separación cuando se trata de bienes gananciales o adquiridos durante el matrimonio, ya que ambos cónyuges tienen los mismos derechos, mientras que no suelen acarrear problemas cuando fueron aportados por una de las partes.

La situación es diferente cuando la mascota es utilizada con un interés comercial y valor comprobable. Tal es el caso de animales con amplias trayectorias en concursos y exposiciones, acreedores de galardones y premios metálicos; o también aquellos utilizados como reproductores. En este caso, la mascota será considerada como una posesión valiosa y el tribunal del Juzgado de Familia determinará qué hacer con el animal, ya que se trata de una fuente de ingresos.

Exceptuando el caso anterior y cuando no existe un acuerdo previo, la mascota familiar corre el riesgo de que sea tratada como un bien material, con lo que el juez se lo atribuiría a una de las partes o lo vendería para repartir el dinero entre los dos propietarios.


Para evitar estas dolorosas situaciones y asegurar que ambos pueden disfrutar del animal, los miembros de una pareja que se ha disuelto pueden realizar un convenio para que ambos puedan disfrutar de la mascota. A pesar de haber escasos precedentes, en varios países se han presentado y aprobado casos de custodia compartida de mascotas.

Por ejemplo, en Cartagena (España), una pareja que inició trámites de divorcio presentó ante el juzgado de Familia un acuerdo alcanzado entre ambos para regular la custodia y el régimen de visitas de un perro con el propósito de que reciba el beneplácito del juez y del ministerio fiscal, con lo que sería incluido dentro de la sentencia de divorcio.

Este caso, causó sorpresa en diferentes agentes de justicia por su equiparación con los convenios reguladores que se establecen para los hijos de un matrimonio separado, debido a que, según la Ley, se trataría de un bien material pese a que es una opinión generalizada que se trata de seres vivos que generan sentimientos de enorme cariño a sus dueños.

La pareja presentó ante el juez un convenio en el que se establece el régimen de custodia y visitas que han acordado, el cual, es idéntico al que se implementa para los hijos. En el documento, figura que el perro residirá de forma estable en el domicilio de uno de los separados, mientras que el otro tendrá el derecho de tenerlo un fin de semana y un día laboral cada quince días, además de un mes en la etapa de vacaciones. No se incluye en el documento el pago de pensión.

Para los jueces y fiscales estos casos son únicos y sientan precedentes, porque, aun cuando saben que las mascotas son mucho más que objetos, están limitados por la Ley. De manera que este tipo de convenio, acordado como un pacto privado entre las partes para ser incluido en el divorcio, se sale de la misión habitual de vigilar que en los acuerdos de separación se salvaguarden los derechos de los menores de edad y demás aspectos que marcan la Ley, la moral y el orden público.

En principio, el convenio no vulneraría estos parámetros pero, por contra, se trata de un bien material que la justicia no equipara a un hijo. Para que este tipo acuerdo se incluya en el auto del proceso de separación matrimonial es necesaria la aprobación tanto del juez como del fiscal.

Es primordial que el abogado logre demostrar lo importante que es para la persona obtener la custodia legal del animal. De esta manera, el tema podrá ser tratado con especial relevancia durante el proceso. Además, se le debe demostrar al juez que se es la persona más indicada para tenerlo y atenderlo, ya que se trata de un ser vivo, y necesita cuidados que requieren tiempo y dedicación como su alimentación, aseo, juegos, paseos y cuidados de salud.

Y si se puede comprobar que se ha sido su permanente cuidador durante los días de matrimonio, se tienen mayores posibilidades de ser favorecido. En estos casos, el testimonio de un veterinario puede ser determinante para ganar la custodia de la mascota.

Según señala Fernando Ferreres, abogado familiar, citado por Mascotasyhogar.com, “el 95% de los casos, la mascota se queda con quien permanezca en el domicilio familiar, salvo que el consorte que abandona la residencia conyugal demuestre que el animal se trata de un bien privativo, es decir, que era suyo antes del matrimonio, o bien declare que la persona que lo va a cuidar no reúne las condiciones necesarias para custodiar a la mascota familiar”.

El experto también hace alusión a la figura de los niños en común: “si se tiene la custodia de los hijos, lo más lógico es que el animal viva donde están ellos, debido a la estrecha relación de proximidad que se crea entre los niños y los animales”.


Cuando en la familia hay niños es muy importante que el animal siga el mismo camino de los pequeños. Para la psicóloga Mariana Diamante, según cita Univision.com, “Puede ser muy traumático separar a los niños de sus mascotas. Y más aún si están viviendo un proceso difícil de comprender y asimilar, como lo es la separación de sus padres”. Es más, enfatiza la experta, el animal puede funcionar como un confidente, al que los niños le pueden confiar sus tristezas y angustias que en ese momento les resulta difícil hablar con sus papás o amigos.

Debe ser considerada la magnitud del trauma que puede acarrearles a los hijos la vida sin su perro o su gato. Tener a su amigo como confidente durante una época tan difícil, para abrazarlo o para compartir tristezas, puede ser muy beneficioso para superar este desagradable acontecimiento.

Los animales también sufren

Los animales no pueden expresarse con palabras pero, al igual que nosotros, ellos también sienten. En caso de producirse un divorcio, la mascota sufre la separación, pero es importante destacar que no todos los animales reaccionan del mismo modo. Aún así, es posible que extrañe de una manera desesperada al dueño que ha abandonado el hogar, y llegue a sufrir una depresión severa con consecuencias graves, pues la falta de apetito y el profundo abatimiento puede llevarle a la muerte.


Este tipo de sufrimiento es común en animales que tienen una relación más cercana a su amo, como los perros y los gatos. Sin embargo, la mayoría suele pasar una temporada triste y, tras un periodo de nostalgia, admite a la otra persona en el lugar que dejó su amo. Esto sucede en el caso en el que el cónyuge que ha obtenido la custodia legal de la mascota no sea quien se encargaba habitualmente de su cuidado y manutención.

Adicionalmente, cuando un animal es trasladado, es clave recrearle en el nuevo hogar un ámbito similar al anterior. Y si se trata de más de una mascota pueden ser repartidas, siempre y cuando las mismas sean de diferentes especies. Por ejemplo, uno se puede llevar al gato y el otro se queda con el ave.

Pero si se poseen dos o más animales de la misma especie, es preferible que no se les separe, más aún si han convivido por largo tiempo. Seguramente ya se han hermanado y una desunión generaría más rupturas dentro del ya frágil esquema familiar, lo que les produciría una ansiedad enorme cuya consecuencia podría ser fatal.

Como referencia está el caso de Ana y Pedro, una pareja sin hijos que luego de tres años de matrimonio decidió separarse. “Teníamos dos gatos y una pecera con bellos pececitos. Dividimos estos 'bienes' analizando quién cuidaba más a cada animal. Yo me quedé con los peces y Pedro con los gatos”, relató Ana.

La manera más sencilla de que una ruptura sea lo menos dolorosa posible para cónyuges, hijos y mascotas, es alcanzar un acuerdo mutuo y pacífico. Se debe pensar detenidamente en cómo afecta el divorcio el estado de ánimo de nuestra descendencia y de nuestros animales de compañía con los que hemos pasado algunos de los momentos más agradables de nuestra vida.

Por lo que sería muy beneficioso acordar una serie de visitas programadas con el dueño que estará lejos, como una suerte de custodia compartida que les hará muy bien al animal y a la familia.

http://www.mascotasmimadas.com

3 comentarios:

Anónimo dijo...

Muchas gracias por la informacion, me ha sido de gran utilidad y esta todo muy bien explicado.

Saludos.

buy sildenafil citrate dijo...

muchas gracias por la informacion brindada.
en el colegio tenia que hacer una exposicion y no sabia de que y lo hice sobre estew tema gracias

Anónimo dijo...

Y que ocurre cuando quien se quda las mascotas pues yo siempre las cuide pero ahora situacion economica mal y la.otra parte las abandona. Hay alguna ley que me.permita pedirle "COMIDA Y LO NECESARIO PARA LOS ANIMALES¿" No para mi...pero no se hace cargo de nada y lo.paso mal dejo de comer para darles a ellos. Gracias